Pasé mucho tiempo construyendo mi escalera, pero siempre terminaba echa pedazos al intentarla usar. Un día, el arquitecto de esta vida me ayudó a hacer una para subir a un árbol y escribirle a él. Ahora no sé que es volar cuando no le escribo a él. Aquí delante sus ojos, que hoy me leen... Presento a mi Rey de Reyes: MI SEÑOR, MI DIOS. Por las hojas de este árbol yo crezco, sin torcerme yo querer y ser su imagen y semejanza para vencer.
viernes, 13 de septiembre de 2013
miércoles, 11 de septiembre de 2013
Construyendo pasos
Soy la niña que por más que intente ayudar y no ve cambio, sigue con la esperanza de un cambio radical de Dios en alguien.
Pero a veces, es mejor alejarse y ganar el crédito que pierdes ayudando a otro que jamás cambia. A veces, necesitamos alejarnos para ser preparados por Dios y aquel necesita estar solo para cambiar por sí solo. Quizás perder tu brazo derecho te ayude a ganar el brazo Divino de nuestro Creador. O perder a tu amigo que te escuchaba todo el tiempo te enseñe a que Dios te escuchará mejor. No existe ningún humano que te muestre mejor afecto que nuestro Creador y sus divinas manos al elaborar nuestro futuro. ¡Pero espera! ¿Nuestro futuro es decisión de Dios? Dios construye futuros que le permiten. Si no te entregas del todo a Dios, él no lo hará. Entregarle todo a Dios implica, TODA tu vida. Es decir, la música que escuchas, lo que escribes, lo que hablas, hasta incluso, lo que estas por hacer y ver. Cuando Dios se vuelve tu prioridad, Dios es tu música, tu canto, tu voz, tus palabras. Porque Él es tu todo. No basta con escribir "Dios es mi todo" si ni siquiera escribes para él, predicas de él y te deleitas en la música que fue hecha para el.
En los cambios, no existe pasado. Si cambias, tu presente es desde ahora, dueño de tu pasado. Proyecta tu vida desde cero hasta donde te encuentras, si vez cambio desde antes hasta ahora. Piensa... Dios puede mejorar mis pasos si le permito y es así donde te vuelves un Cristiano de excelencia.
lunes, 9 de septiembre de 2013
Nuevas alas
Me supiste limpiar,
llenar cada vacío hasta hacerme brillar.
Volviste con mis alas
y renovadas y limpiadas.
Aquellas mis lágrimas
sin vida, llenaron tu copa divina.
Cansada y sin amor me
rociaste el corazón.
Cuando mi mundo era
éste mundo.
Lucia desnuda y sin
vida.
Cuando conducía mi
vida.
Yo estaba perdida.
Cuando llegaste tú
Encendiste mi vida.
En espíritu y verdad
me volviste a renovar.
Mi pasado limpiaste y
mi vida renovaste.
lunes, 5 de agosto de 2013
Hoy me muestro en blanco vestida de su manto.
Quejada por el tiempo que me ahoga con el viento.
Tocas mis ventanas, mi sequías me inundas.
Hoy vuelvo a nacer en tus aguas que perduran.
Con luz me susurras tu voz en tu Palabra.
Entre lazos de amor me acobijas con tu rostro en perfección
Me llenas de amor.
Bienvenido Oh mi Rey a las puertas de este pobre corazón.
Siembra tus riquezas en el vacío y negro de esta vida.
Si existe en mi pobreza, lléname de riquezas.
Si vivo en amargura, lléname de hermosura.
Hoy te lloro en alegría, con penas y alegrías pero ruego tu perdón
aunque sea solo una oración.
Quejada por el tiempo que me ahoga con el viento.
Tocas mis ventanas, mi sequías me inundas.
Hoy vuelvo a nacer en tus aguas que perduran.
Con luz me susurras tu voz en tu Palabra.
Entre lazos de amor me acobijas con tu rostro en perfección
Me llenas de amor.
Bienvenido Oh mi Rey a las puertas de este pobre corazón.
Siembra tus riquezas en el vacío y negro de esta vida.
Si existe en mi pobreza, lléname de riquezas.
Si vivo en amargura, lléname de hermosura.
Hoy te lloro en alegría, con penas y alegrías pero ruego tu perdón
aunque sea solo una oración.
viernes, 19 de julio de 2013
Ser como él lo es con nosotros.
Dios es el amigo que siempre nos busca pero siempre
rechazamos.
Buscamos amigos carnales que no nos entienden como queremos.
No nos aconsejan como deberían. No nos acompañan cuando
necesitamos.
Buscamos amigos carnales y siempre nos rechazan, nos
traicionan.
Pero siguen siendo,
el prójimo que debes amar.
Ellos son la imperfección que somos nosotros. Pero nosotros
que estamos siendo perfeccionados por las manos de Dios, debemos amarlos aunque
nos traicionen.
No actuemos como el que busca cuando necesita, o como el que
encuentra y abandona.
Dios nos encontró y no nos abandonó, Dios nos buscó no por
necesitarnos, si no, por necesitarlo.
Seamos el amigo que Dios es con nosotros. Que lo
traicionamos y él sigue fiel. Que lo ofendemos y él sigue perdonándonos. Que lo
abandonamos cuando nos da lo que le pedimos y él, nos sigue amando.
AMEMOS A ELLOS, COMO DIOS NOS HA AMADO.
PERDONEMOS A ELLOS, COMO DIOS NOS HA PERDONADO.
ESTEMOS PARA ELLOS, COMO DIOS LO HA ESTADO CON NOSOTROS
CUANDO LO NECESITAMOS.
SEAMOS, SU IMAGEN Y SEMEJANZA.
Entre los árboles bebí el néctar de tus amores.
Floreciéndome una sonrisa por tu causa de tu naturaleza.
Oh Creación perfecta, que eres tú mi Padre, asombroso y
brillante.
No hay nadie como tú. No hay nadie como tus promesas.
Como tu voz al llamarme entre lazos de amor.
Gozarme en tu presencia.
Amanecer en paz tuya. Darte gracias por un sol, por tener
los pasos que deseas.
Por inclinar mi cabeza delante quien lo merece.
Porque no es mi fe, es tú quien me la das.
Tú quien me fortaleces.
Tú quien me haces crecer.
Siendo mariposa decolorada, me coloreas cada espacio.
Siendo elefante sin fuerzas, tú me fortaleces.
Siendo ave sin perdida, tú me guías.
Siendo humana imperfecta, tú, me perfeccionas.
Destruir las murallas de mi ojo que no me deja verte.
Destruir las murallas de mis oídos, que no me dejan
escucharte.
Destruir las murallas de mis dedos, que no me dejan
escribirte.
Destruir la campana de mi vida que suena sin ser tu quien la
toca.
Te abro la ventana de mi alma, entra paz, entra amor. Entra
necesidad.
De puerta en puerta te busqué y en este mundo jamás lo
encontré.
Entra Señor a este corazón necesitado de ti.
jueves, 18 de julio de 2013
Sus dos brazos, una brisa exquisita, infinita
Estabas como mi retoño, con las hojas vivas, con tu color vivo.
Pero te fuiste, te olvidaste, huiste, jamás regresaste.
Me pregunté, lamenté, lloré hasta que recordé, el día que dijiste que los amores jamás permanecían.
Te llamé mil veces y sin respuesta me tuviste… Fue mi necedad aquella la que no soportó, explotó y me hirió.
Roto, en mil estaba yo… Escuché de un Dios, que revivió. Por momentos no creí su gran amor, su bendición, su perfección. Pregunté de su existencia, algunos afirmaron, otros me la negaron… Nada me llenaba, todo me seguía contaminando. Mis palmas sangradas, mis hojas arrancadas, mi alas no volaban…
Dejaré al pintor, mi arte, mi escritor.
Pronunciaba con mis brazos abrazados a mis rodillas, gritando por amor, por un salvador. No había otro ser que me volviera loca, más que mis pensamientos consumiendo mi boca. No dormía y pensé en no respirar, en no vivir, en no regresar… Olvidé lo bien que se sentía respirar por alguien, lograr amar, sin dañar. Entraron dos velas, una entre la obscuridad y la otra con la luz que giraba sobre mi cuarto. Oí como mis ventanas tronaban, gozaban, reían de lo que sentía. Ningún palpito podría haber sido más rápido que aquel mío, sufrido y dolido.
Recosté mi cabeza entre mis sabanas, era lo único que sentía que me trataba amable. Su terciopelo era tan suave como si fuese inexistente lo que experimenté, eran como unos brazos abiertos hacia algún amanecer. Escuché una voz distinguida, jamás escuchada… Repetí lo que escuchaba, lo que decía, para nunca olvidar aquella melodía mejor de lo que se podrían tocar algún piano.
––Hija mía, cristal eres… Soy un laberinto en amor, soy un lazo que no se romperá jamás. Cree en mi, amada mía. Escucha mi Palabra. De la carne no habrá un amor eterno, ni perfecto. Ámame, que he muerto por amor por ti. No sabes lo que el mundo querrá, atarte el alma y matarte en dos instantes, hundirte en llamas, arrancarte la felicidad, tirarte de la vida y amarrarte a una soledad.–– Extendí mis brazos, sintiendo una brisa mejor de la que pude imaginar…
Luego entendí que me hablaba mi Superior, mi Dios, mi Amado, mi Salvador.
En sus brazos me refugié y del mundo me olvidé.
Su brisa me llenó y cuando de sed he necesitado, en sus aguas esplendorosas me he encontrado.
lunes, 15 de julio de 2013
Con lo que me quedara lo haría
"Aunque me quitaran la boca por alabarte, los ojos por llorarte, las manos por escribirte, los oídos por escucharte. Aunque me quedara sólo mi cabello, lavaría con él tus pies."
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
