miércoles, 11 de septiembre de 2013

Construyendo pasos

Soy la niña que por más que intente ayudar y no ve cambio, sigue con la esperanza de un cambio radical de Dios en alguien. Pero a veces, es mejor alejarse y ganar el crédito que pierdes ayudando a otro que jamás cambia. A veces, necesitamos alejarnos para ser preparados por Dios y aquel necesita estar solo para cambiar por sí solo. Quizás perder tu brazo derecho te ayude a ganar el brazo Divino de nuestro Creador. O perder a tu amigo que te escuchaba todo el tiempo te enseñe a que Dios te escuchará mejor. No existe ningún humano que te muestre mejor afecto que nuestro Creador y sus divinas manos al elaborar nuestro futuro. ¡Pero espera! ¿Nuestro futuro es decisión de Dios? Dios construye futuros que le permiten. Si no te entregas del todo a Dios, él no lo hará. Entregarle todo a Dios implica, TODA tu vida. Es decir, la música que escuchas, lo que escribes, lo que hablas, hasta incluso, lo que estas por hacer y ver. Cuando Dios se vuelve tu prioridad, Dios es tu música, tu canto, tu voz, tus palabras. Porque Él es tu todo. No basta con escribir "Dios es mi todo" si ni siquiera escribes para él, predicas de él y te deleitas en la música que fue hecha para el. En los cambios, no existe pasado. Si cambias, tu presente es desde ahora, dueño de tu pasado. Proyecta tu vida desde cero hasta donde te encuentras, si vez cambio desde antes hasta ahora. Piensa... Dios puede mejorar mis pasos si le permito y es así donde te vuelves un Cristiano de excelencia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario